El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —En cualquier caso un producto morboso, me temo —dijo para sí el bacteriólogo. ¡Cómo disfrutaba con esos cultivos de gérmenes patógenos! De repente se le ocurrió una idea inquietante. Se volvió hacia el portatubos que estaba junto al vaporizador e inmediatamente hacia la mesa del despacho. Luego se registró apresuradamente los bolsillos y a continuación se lanzó hacia la puerta.
—Quizá lo haya dejado en la mesa del vestíbulo —se dijo.
—¡Minnie! —gritó roncamente desde el vestíbulo.
—Sí, cariño —respondió una voz lejana.
—¿Tenía algo en la mano cuando hablé contigo hace un momento, cariño?
Pausa.
—Nada, cariño, me acuerdo muy bien.
—¡Maldita sea! —gritó el bacteriólogo abalanzándose hacia la puerta y bajando a la carrera las escaleras de la casa hasta la calle.
Al oír el portazo, Minnie corrió alarmada hacia la ventana. Calle abajo, un hombre delgado subía a un coche. El bacteriólogo, sin sombrero y en zapatillas, corría hacia ellos gesticulando alborotadamente. Se le salió una zapatilla, pero no esperó por ella.