El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —Pero aquà está completamente seguro, ¿sabe usted?, completamente seguro.
El hombre de rostro pálido movió la cabeza afirmativamente. Le brillaron los ojos. Se aclaró la garganta.
—Estos anarquistas, los muy granujas —opinó—, son imbéciles, totalmente imbéciles. Utilizar bombas cuando se pueden conseguir cosas como ésta. Vamos, me parece a mÃ.
Se oyó en la puerta un golpe suave, un ligerÃsimo toque con las uñas. El bacteriólogo la abrió.
—Un minuto, cariño —susurró su mujer.
Cuando volvió a entrar en el laboratorio, su visitante estaba mirando el reloj.
—No tenÃa ni idea de que le he hecho perder una hora de su tiempo —se excusó—. Son las cuatro menos veinte. DeberÃa haber salido de aquà a las tres y media. Pero sus explicaciones eran realmente interesantÃsimas. No, ciertamente no puedo quedarme un minuto más. Tengo una cita a las cuatro.
Salió de la habitación dando de nuevo las gracias. El bacteriólogo le acompañó hasta la puerta y luego, pensativo, regresó por el corredor hasta el laboratorio. Reflexionaba sobre la raza de su visitante. Desde luego no era de tipo teutónico, pero tampoco latino corriente.