El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Davidson dijo que no podÃa ver más que cantidad de arena y conchas rotas. Wade le dio a tocar otras cosas, diciéndole lo que eran y observándolo atentamente.
—El barco tiene el casco casi hundido —dijo al poco Davidson sin venir a cuento.
—No te preocupes por el barco —le dijo Wade—. Escúchame, Davidson, ¿sabes lo que significa alucinación?
—Más bien —respondió Davidson.
—Bueno, pues todo lo que ves son alucinaciones.
—TeorÃas del obispo Berkeley —observó Davidson.
—No me malinterpretes —explicó Wade—. Estás vivo y en el despacho de Boyce. Pero algo les ha sucedido a tus ojos. No puedes ver, puedes sentir y oÃr, pero no ver. ¿Me sigues?
—A mà me parece que veo demasiado —Davidson se frotó los ojos con los nudillos de la mano—. ¿Y bien? —preguntó.
—Eso es todo. No dejes que te aturda. Aquà Bellows y yo te llevaremos a casa en un taxi.
—Un momento —dijo Davidson pensativo—. Ayúdeme a sentarme —continuó de inmediato—; y ahora, siento molestarle, pero ¿quiere repetÃrmelo todo otra vez?
Wade se lo repitió con mucha paciencia. Davidson cerró los ojos y apretó las manos contra la frente.