El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —¿Por supuesto? —le pregunté, porque me sorprendió una afirmación tan rara.
—Por supuesto —contestó—. Siempre es de noche allà cuando aquà es de dÃa… Bueno, nos metimos directamente en el agua que estaba en calma y brillaba a la luz de la luna, sólo una ligera ondulación que parecÃa hacerse más débil y más plana cuando entramos. La superficie brillaba como la piel, debajo podrÃa estar el espacio vacÃo por más que sabÃa que no era verdad. Muy despacio, puesto que entraba al través, el agua me llegó a los ojos. Luego me sumergà y la piel pareció romperse y cicatrizar de nuevo en torno a los ojos. La luna dio un quiebro allá en el cielo y se volvió verde y borrosa, y los peces, que brillaban débilmente, se precipitaban a mi alrededor, y también cosas que parecÃan estar hechas de cristal luminoso, y atravesé una maraña de algas marinas que resplandecÃan con un brillo graso. De esta forma me fui adentrando en el mar, y las estrellas desaparecieron una a una, y la luna se tornó más verde y oscura, y las algas marinas cambiaron a un luminoso color rojo púrpura. Todo era tenue y misterioso, y parecÃa que todas las cosas temblaban. Y mientras tanto podÃa oÃr los chirridos de la silla de ruedas, y las pisadas de la gente que pasaba y a un vendedor de periódicos voceando a lo lejos el especial de la revista Pall Mall.