El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Continué sumergiéndome más y más en las profundidades marinas. A mi alrededor la oscuridad se volvió negra como la tinta, ni un rayo de luz celeste penetraba aquellas tinieblas, y las cosas fosforescentes brillaban cada vez más. Las serpentinas ramas de las algas más profundas flameaban como las llamas de lámparas de alcohol. Los peces venÃan hacia mà con la mirada fija y la boca abierta, y se metÃan dentro de mà y me atravesaban. Jamás habÃa imaginado peces semejantes. TenÃan lÃneas de fuego a lo largo de los costados como si los hubieran marcado con un lápiz luminoso. Y habÃa una cosa horrible que nadaba hacia atrás con muchos brazos que se enroscaban. Y luego, dirigiéndose hacia mà muy despacio a través de la oscuridad, vi una brumosa masa de luz que al acercarse resultó ser una multitud de peces que forcejeaban y se lanzaban sobre algo que flotaba. Me dirigà directamente hacia ello y pronto vi, en medio del tumulto y a la luz de los peces, un trozo de mástil astillado flotando ominoso sobre mÃ, un oscuro casco de barco ladeándose, y unas formas con luz fosforescente que se agitaban y contorsionaban cuando los peces las mordÃan. Fue entonces cuando comencé a intentar atraer la atención de Widgery. El horror me sobrecogió. ¡Uf? ¡Me habrÃa metido directamente en esas cosas medio comidas de no llegar tu hermana! Les habÃan hecho grandes agujeros, Bellows, y mejor no pensarlo. ¡Pero fue horrible!