El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Sant se retiró, pues tenÃa sentido del humor y era hombre pacÃfico. Bajando el monte se encontró con Porson y Wainwright.
—Una de dos, ese hombre es un genio o un lunático peligroso —explicó—, subid aunque sólo sea a ver su color verde.
Y continuó su camino, el semblante iluminado por la agradable premonición de una animada refriega en torno a un caballete al anochecer y el derramamiento de mucha pintura verde.
Pero con Porson y Wainwright el señor Watkins fue menos agresivo y les explicó que el verde estaba pensado para ser la primera capa del cuadro. Se trataba, según admitió en respuesta a una observación, de un método absolutamente nuevo, inventado por el mismo. Pero a continuación se hizo más reticente, explicó que no iba a contar a todo el que pasara el secreto de su propio y particular estilo y añadió algunos comentarios sobre la bajeza de alguna gente que remoloneaba por allà para enterarse de los trucos que podÃa de los maestros, lo que inmediatamente le alivió de su compañÃa.