El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo El señor Watkins aparentemente no se dio cuenta de su llegada. Acababa de terminar una conversación amistosa con el mayordomo de Lady Hammerpond y aquel sujeto se alejaba rodeado de los tres perros favoritos una vez cumplida la obligación que tenía de pasearlos después de la cena. El señor Watkins estaba mezclando colores con aire de gran concentración. Sant, acercándose más, quedó sorprendido al ver que el color en cuestión era un verde esmeralda tan fuerte y brillante como es posible imaginar. Habiendo cultivado una extrema sensibilidad al color desde su más temprana edad, expulsó el aire bruscamente entre los dientes tan pronto como vislumbró esa mezcla. El señor Watkins se volvió. Parecía molesto.
—¿Qué diablos va a hacer usted con ese verde brutal? —preguntó Sant.
El señor Watkins comprendió que su celo en aparecer ocupado a los ojos del mayordomo evidentemente le había traicionado haciéndole cometer algún error técnico. Miró a Sant y dudó.
—Perdone mi rudeza —dijo Sant—, pero realmente ese verde es demasiado sorprendente. Me conmocionó. ¿Qué pretende hacer con él?
El señor Watkins hacía acopio de fuerzas. Sólo una actitud decidida podía salvar la situación.
—Si viene aquí a interrumpir mi trabajo —dijo—, le voy a pintar la cara con él.