El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —Después del fuego de fuera esto parece hasta frÃo.
—Espero que estemos manteniendo la lÃnea recta —dijo Hooker. Pronto vieron muy por delante un hueco en la sombrÃa oscuridad por donde blancos haces de calurosa luz solar penetraban en el bosque. HabÃa también hierba de un verde vivo y flores de colores. Luego oyeron el ruido del agua.
Aquà está el rÃo. Debemos de estar ya cerca —dijo Hooker.
La vegetación era espesa junto a la orilla del rÃo. Grandes plantas, todavÃa sin clasificar, crecÃan entre las raÃces de los gigantescos árboles y extendÃan rosetas de enormes abanicos verdes hacia las franjas de cielo. Muchas flores y una enredadera de reluciente follaje se agarraban a los expuestos tallos. Sobre las aguas de la amplia y tranquila laguna que los buscadores de tesoros estaban ahora contemplando flotaban grandes hojas ovales y una flor como de cera de color blanco rosado no muy distinta a un nenúfar. Más allá, a medida que el rÃo daba una curva alejándose de ellos el agua de repente espumeaba y se volvÃa ruidosa en un rápido.
—¿Qué pasa? —dijo Evans.
—Nos hemos desviado algo de la lÃnea recta —dijo Hooker—. Era de esperar.
Se volvió a mirar las frescas sombras oscuras del silencioso bosque que yacÃa tras ellos.