El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —¡Mira que morir lejos de todas las comodidades en un pantano! ¡Anda que enfermar de fiebre con nada que tomar más que especÃficos y quinina, y nadie a tu lado más que horribles nativos! Dicen que los nativos de las islas Andamán son unos desgraciados de lo más repugnante, y de todas formas, a duras penas pueden ser buenos enfermeros sin haber tenido la preparación necesaria. ¡Y sólo para que la gente en Inglaterra disponga de orquÃdeas!
—No creo que fuera agradable, pero algunos hombres parecen disfrutar con ese tipo de cosas —continuó Wedderburn—. En todo caso los nativos de su grupo eran lo suficientemente civilizados para cuidar toda su colección hasta que su colega, que era un ornitólogo, volvió del interior, aunque no conocÃan la especie de orquÃdea y la habÃan dejado marchitarse. Eso hace a estas plantas más interesantes.
—Las hace repugnantes. A mà me darÃa miedo que tuvieran restos de malaria adheridos. ¡Y sólo pensar que un cuerpo muerto ha estado extendido sobre esa cosa tan fea! No habÃa pensado en eso antes. ¡Se acabó! Te digo que no puedo comer ni un bocado más de la cena.
—Las quitaré de la mesa si te parece y las pondré en el hueco de la ventana. Allà las puedo ver igual.