El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Los dÃas siguientes estuvo, desde luego, especialmente ocupado en el pequeño invernadero lleno de vapor yendo de acá para allá con carbón vegetal, trozos de teca, musgo y todos los demás misterios del cultivador de orquÃdeas. Pensaba que disfrutaba de un tiempo maravillosamente lleno de acontecimientos. Por la tarde hablaba de las nuevas orquÃdeas a los amigos y una y otra vez insistÃa en sus expectativas de algo extraño.
Varias de las Vandas y los Dendrobios fenecieron bajo sus cuidados, pero pronto la extraña orquÃdea empezó a dar señales de vida. Estaba encantado y tan pronto como lo descubrió hizo que el ama de llaves abandonara la elaboración de mermelada para verlo de inmediato.
—Ése es un brote —explicó—, pronto habrá muchas hojas ahÃ, y esas cositas que salen por aquà son raicillas aéreas.
A mà me parecen deditos blancos asomándose del tejido marrón —opinó el ama de llaves—. No me gustan.
—¿Por qué no?
—No lo sé. Parecen dedos intentando agarrarte. Lo que me gusta, me gusta, y lo que no me gusta, no me gusta; no puedo remediarlo. —No lo sé seguro, pero creo que ninguna orquÃdea de las que conozco tiene raicillas aéreas exactamente como ésas. Desde luego pueden ser imaginaciones mÃas. ¿Ves que están un poco aplanadas en el extremo?