El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Eran los hijos de los humanos, el humo de cuyo campamento se elevaba desde el montÃculo del recodo del rÃo, jovenzuelos de mirada salvaje con una maraña de pelo y caras pequeñas y pÃcaras de ancha nariz, cubiertas —como algunos niños incluso en nuestros dÃas— con un delicado plumón de pelo. Eran estrechos de espalda y largos de brazos. Y sus orejas no tenÃan lóbulos, sino pequeños extremos puntiagudos, algo que todavÃa perdura en casos raros. Vivaces gitanillos desnudos, activos como monos y muy parlanchines, aunque algo faltos de palabras.