El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Sus mayores estaban ocultos de los retozones hipopótamos por la cima del montículo. El campamento humano era una zona pisoteada entre ramas secas y marrones de helecho real por las que los nuevos brotes del año se estaban abriendo a la luz y al calor. La hoguera era un montón de carbones ardiendo a fuego lento, de color gris claro y negro, alimentado de vez en cuando por las ancianas con hojas secas. La mayoría de los hombres estaban dormidos —dormían sentados con la frente sobre las rodillas. Esa mañana habían matado una buena presa, suficiente para todos, un ciervo herido por perros de caza, así que no había habido pelea entre ellos, y algunas de las mujeres todavía estaban royendo los huesos que yacían desparramados. Otras estaban haciendo un montón de hojas y palos para alimentar al Hermano Fuego cuando volviera la oscuridad, de modo que así pudiera crecer alto y fuerte y protegerlos contra las bestias. Dos amontonaban pedernales que traían, una brazada cada vez, desde el recodo del río donde jugaban los niños.