El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Varios dÃas, más de los que se contaban en aquellos tiempos, cinco dÃas quizá, o seis, estuvieron Ugh-lomi y Eudena en aquel saliente del desfiladero del rÃo y perdieron todo miedo a los hombres y su fuego ardió al rojo toda la noche. Y eran muy felices juntos. HabÃa comida todos los dÃas, agua potable y ningún enemigo. La rodilla de Eudena estuvo bien en un par de dÃas porque aquellos antiguos salvajes tenÃan tejidos que cicatrizaban muy rápido. Eran, desde luego, muy felices.
Uno de aquellos dÃas Ugh-lomi dejó caer un trozo de pedernal por el acantilado. Lo vio caer e ir rebotando por la orilla del rÃo hasta precipitarse en la corriente, y después de reÃrse y pensarlo un poco lo intentó con otro. Éste machacó un arbusto de avellano de la manera más interesante. Se pasaron la mañana tirando piedras desde el saliente y por la tarde descubrieron que este interesante pasatiempo nuevo era también posible desde la cresta del acantilado. Al dÃa siguiente se habÃan olvidado de esta diversión. O al menos parecÃa que la habÃan olvidado.