El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo No había ya ningún ruido en el observatorio, y la linterna se apagaba de forma constante. Fuera se oía el grito ocasional de algún animal asustado, dolorido o llamando a su pareja, y los sonidos intermitentes de los sirvientes malayos y Dyak. Pronto uno de los hombres inició una extraña salmodia en la que los otros participaban a intervalos. Después de esto se diría que se retiraron a dormir, pues no llegaron más ruidos en esa dirección, y la susurrante quietud se hizo más y más profunda. El mecanismo hacía un tictac constante. El agudo zumbido de un mosquito exploraba el lugar, y se hizo aún más agudo de indignación ante la crema de Woodhouse. Luego la linterna se apagó y todo el observatorio quedó a oscuras.
Woodhouse cambió pronto su posición cuando el lento movimiento del telescopio le hubo llevado más allá de los límites de la comodidad.