El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo El lugar donde yacía Ugh-lomi estaba bien oculto de la tribu por una mata de alisos y cercado todo alrededor por juncos y altas cañas. El león muerto, que él había matado, se hallaba cerca de su vieja guarida, en un sitio de cañas pisoteadas a cincuenta yardas que se veía a través de las cañas, y los buitres se disputaban entre sí las mejores piezas y mantenían alejados a los chacales. Muy pronto una nube de moscas que parecían abejas volaba sobre él, y Ugh-lomi podía oír su zumbido. Cuando la carne de Ugh-lomi estaba ya cicatrizando —no muchos días antes de que empezara el proceso— sólo unos pocos huesos del león, de una blancura reluciente, quedaban esparcidos.