El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Denton se acercó a medio camino de la puerta y se quedó escuchando. Volvió poniendo cara despreocupada.
—Deben de ser los perros pastores de la CompañÃa de Alimentación —dijo—. No nos harán ningún daño.
Se sentó de nuevo a su lado.
—¡Qué noche hemos tenido! —dijo para ocultar la intensidad con la que escuchaba.
—No me gustan los perros —intervino Elizabeth tras un largo silencio.
—Los perros nunca hacen daño a nadie —dijo Denton—. En los viejos tiempos, en el siglo XIX todo el mundo tenÃa un perro.
—HabÃa un cuento que oà una vez. Un perro mataba a un hombre.
—No este tipo de perro —dijo Denton con seguridad. Algunos de esos cuentos exageran.
De repente, un ladrido entrecortado y un pateo subiendo la escalera, ruido de jadeo. Denton se puso en pie de un salto y sacó la espada de la paja húmeda en la que habÃan estado tumbados. Entonces, en el vano de la puerta apareció un flaco perro pastor y se paró allÃ. Detrás de él, otro miraba fijamente. Hombre y bestia se miraron dubitativamente por un instante. Luego, Denton, que no conocÃa a los perros, dio un paso rápido hacia adelante.