El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Conocía parte de los crecientes conocimientos de la época. Se podía imaginar la extraña ciudad victoriana negra de humo con sus estrechas carreteruchas de tierra batida, sus extensas praderas comunales, sus mal trazadas y mal construidas zonas residenciales, sus irregulares cercados. La vieja campiña del tiempo de los Estuardo con sus pequeñas aldeas y su diminuto Londres. La Inglaterra de los monasterios, la aún más antigua Inglaterra del Imperio romano, y, antes de eso un país salvaje con las chozas de alguna tribu guerrera por aquí y por allí. Esas chozas debieron de levantarse y desaparecer y volver a aparecer de nuevo a lo largo de un espacio de años que, en comparación, parece que el campamento y la villa romana no son sino de ayer. Y antes de todos esos años, antes incluso de las chozas ya había habido hombres en el valle. Incluso entonces, tan reciente había sido todo si se lo juzga con módulos de tiempo geológico, el valle ya estaba allí. Y esos montes, más altos quizá, y con los picos coronados de nieve, eran ya esos montes y el Támesis ya corría desde los Cotswolds hacia el mar. Pero los hombres no eran sino apariencias de hombres, criaturas de la oscuridad y la ignorancia, víctimas de las fieras y las inundaciones, las tormentas, la peste y el hambre incesante. Habían mantenido una situación precaria entre osos y leones y toda la monstruosa violencia del pasado. Al menos algunos de estos enemigos estaban ya dominados…