El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo »En Suez, Padisha se puso a llorar —auténticas lágrimas— cuando Potter se convirtió en el dueño de las aves y le ofreció directamente doscientas cincuenta libras por los cinco avestruces, que era más del doscientos por ciento de lo que habÃa pagado Potter. Éste dijo que le colgaran si se deshacÃa de una sola pluma, que lo que querÃa era matarlos uno a uno hasta encontrar el diamante; pero más tarde, pensándolo mejor, se ablandó un poco. Era un jugador empedernido, el tal Potter, un poco raro a las cartas; en cambio este tipo de negocio con premio incluido debÃa de sentarle como un guante. En cualquier caso propuso, como diversión, vender las aves en subasta pública, cada una de ellas por separado a personas distintas y a un precio de salida de ochenta libras por cabeza. Él se quedarÃa con una de las aves para probar su suerte.