El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo Se irguió rÃgido y fijó atentamente la mirada. La figura blanca venÃa por el sendero a través del trigo.
—¡Que me cuelguen si no es uno de esos negros de Fitzgibbon! —dijo Bailey—. Me pregunto por qué sigue moviendo el brazo.
Entonces otras tres figuras se hicieron claramente visibles destacando contra el oscuro fondo de los árboles.
En la orilla opuesta un hombre que caminaba hacÃa su entrada bruscamente en el cuadro. TenÃa una barba negra y vestÃa pantalones de franela, un cinturón rojo y un amplio sombrero gris de fieltro. Andaba inclinándose muchÃsimo hacia adelante y balanceando las manos. Detrás de él se podÃa ver el barrido de la hierba que hacÃa la soga de remolque de la barca que estaba arrastrando. Miraba atentamente la figura blanca que atravesaba precipitadamente el trigo. De repente se detuvo. Luego Bailey pudo ver que, con un gesto peculiar, empezaba a tirar de la soga de remolque mano sobre mano. Más allá del agua se podÃan oÃr las voces de la gente en la todavÃa invisible barca.
—¿Detrás de qué andas, Hagshot? —preguntó alguien.