El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo El individuo del cinturón rojo gritó algo que era inaudible y continuó tirando de la soga al tiempo que por encima del hombro miraba la figura blanca que avanzaba. Bajó a la orilla y la soga hizo un sendero entre las cañas y azotaba el agua entre tirón y tirón.
Luego pudo ver únicamente la proa de la barca con el palo de remolque y un hombre alto y rubio que estaba en pie tratando de ver por encima de la orilla. La barca chocó inesperadamente entre las cañas y el hombre alto y rubio desapareció de repente habiendo caído aparentemente hacia atrás en la parte invisible de la barca. Hubo una maldición y carcajadas confusas. Hagshot no se rió, sino que saltó deprisa a la barca y desatracó. Bruscamente, la barca desapareció del área de visión de Bailey.
Pero todavía se la oía. La melodía de las voces sugería que sus ocupantes estaban ocupados en decirse unos a otros lo que tenían que hacer.
La figura que corría se estaba acercando a la orilla. Bailey pudo ver ahora claramente que era uno de los orientales de Fitzgibbon y empezó a darse cuenta de lo que podía ser el objeto sinuoso que llevaba en la mano. Otros tres hombres seguían al primero por el trigo y el más adelantado llevaba lo que con toda probabilidad era el fusil. Estaban quizás a doscientas yardas o más detrás del malayo.