El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —Se trata de una caza del hombre, ¡por todos los santos! —exclamó Bailey.
El malayo se detuvo un momento a inspeccionar la orilla por la derecha. Luego abandonó el sendero y, atravesando por el trigo, desapareció en aquella dirección. Los tres perseguidores hicieron lo mismo y, después de un breve intervalo, sus cabezas y brazos gesticulantes también desaparecieron del campo de visión de Bailey.
Bailey se olvidó de sí mismo tanto que hasta llegó a jurar.
—¡Justo ahora que las cosas se estaban poniendo interesantes!
Algo parecido al chillido de una mujer llegó por el aire. Luego, gritos, un aullido, un golpe sordo fuera en el balcón que le hizo dar un salto a Bailey y después el sonido de un fusil.
—Esto es muy duro para un inválido —dijo Bailey.
Pero aún iba a suceder más en este cuadro, muchísimo más. El malayo reapareció corriendo ahora por la orilla corriente arriba. Su zancada era más rápida y más corta que antes. Estaba amenazando a alguien que iba delante con el horrible cris que llevaba. El filo —observó Bailey— era romo, no brillaba como debía hacerlo el acero.