El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —¡Maldita sea! —exclamó Bailey—. Otra vez el continuará, y esta vez sin ninguna posibilidad de continuación. Esto es maltratar a un enfermo.
Oyó un paso en la escalera detrás de él y, mirando alrededor, vio la puerta abierta. La señora Green entró y se sentó, jadeando. TodavÃa tenÃa puesto el sombrero, el monedero en la mano y la cestita marrón en el brazo.
—¡Oh, menos mal! —exclamó, dejando a Bailey que imaginara el resto.
—Tómese un poco de whisky con agua, señora Green, y cuéntemelo todo —dijo Bailey.
Con unos sorbitos, la señora empezó a recuperar sus capacidades explicativas.
Una de esas criaturas negras de Fitzgibbon se habÃa vuelto loca y andaba corriendo por ahà con un gran cuchillo, matando a la gente. HabÃa matado a un mozo de caballos, acuchillado a un mayordomo y casi le corta el brazo a un caballero que daba un paseo en barca.
—Corriendo alocadamente con un cris —dijo Bailey—. Pensé que de eso era de lo que se trataba.
Y estaba escondido en el bosque cuando ella lo atravesó viniendo de la ciudad.
—¿Qué? ¿La persiguió? —preguntó Bailey con cierto tono de regocijo en la voz.