El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo
El bacilo robado y otros incidentes & Cuentos del espacio y del tiempo —Un minuto —exclamó el cuadro evidentemente alarmado—. Quiero hacerte una oferta, una oferta auténtica. Lo que digo es verdad. Te falta inspiración. Bueno. Sin duda has oÃdo hablar de la Catedral de Colonia y del Puente del Diablo y…
—TonterÃas —recalcó Harringay—. ¿Te crees que quiero ir a la perdición simplemente por el placer de pintar un buen cuadro y conseguir que lo seleccionen? ¡Vamos, anda!
La sangre le hervÃa. El peligro no hacÃa más que impulsarle a la acción, según dice, asà que plantó un brochazo de bermellón en la boca de la criatura. El italiano farfulló y trató de limpiársela, a todas luces terriblemente sorprendido. Y entonces, según Harringay, comenzó una memorable pelea, Harringay salpicando con la pintura roja y el cuadro moviéndose y limpiándola tan rápido como él la ponÃa.
—Dos obras maestras —ofrecÃa el diablo—. Dos indiscutibles obras maestras por el alma de un artista de Chelsea. ¿Trato hecho?
Harringay respondió con la brocha de pintar.