El Dios Jimmy Goggles
El Dios Jimmy Goggles »De cualquier forma, no hay nada como una apariencia chocante para ayudar a un hombre a salir de un apuro, cosa que yo ya había descubierto y seguiría descubriendo después. La gente como nosotros, que estamos acostumbrados a ver escafandras desde los siete años, apenas podemos imaginar el efecto que causa en un ingenuo salvaje. Uno o dos de los negros echaron a correr; los otros empezaron a golpear rápidamente el suelo con la cabeza, como si intentaran estampar allí los sesos. Y yo seguí avanzando con mi aspecto ridículo, tan lento, solemne y apañado como un fontanero trabajando a destajo. Era evidente que me tomaban por algo inmenso.