El Dios Jimmy Goggles
El Dios Jimmy Goggles »¡Menuda sorpresa me llevé! Me parece estar viéndolo ahora mismo con absoluta nitidez. Era un paraje muy extraño y en ese momento empezaba a alborear. La gente de por aquà cree que en los trópicos no hay más que playas lisas, y palmeras, y olas. ¡Estúpidos! Aquel paraje, por ejemplo, no tenÃa ni una pizca de tales maravillas. No habÃa rocas normales, desgastadas por las olas, sino enormes bancos retorcidos como montañas de escoria, con un légamo verde debajo y arbustos y cosas por el estilo encima que se movÃan de aquà para allá; y el agua transparente, clara y lisa, que mostraba una especie de sucio resplandor gris negruzco, con enormes y fulgurantes algas de color rojo intenso que se desplegaban inmóviles, y a través de las cuales pasaban seres serpenteantes y veloces. Y más allá de los canales, los charcos y las masas de rocas habÃa un bosque en la falda de una montaña, que volvÃa a crecer después de la lluvia de fuego y cenizas de la última erupción. Y al otro lado habÃa otro bosque y una especie de accidentado…
—¿Cómo se dice? Anfi…teatro de lava negra y herrumbrosa que se elevaba por encima de todo lo demás, en medio del cual el mar formaba una pequeña bahÃa.