El Hombre invisible
El Hombre invisible Jaffers entró el primero, Hall después y, por último, Wadgers. En la penumbra vieron una figura sin cabeza delante de ellos. TenÃa un trozo de pan mordisqueado en una mano y un pedazo de queso en la otra.
—¡Es él! —dijo Hall.
—¿Qué demonios es todo esto? —dijo una voz, que surgÃa del cuello de la figura, en un tono de enfado evidente.
—Es usted un tipo bastante raro, señor —dijo el señor Jaffers—. Pero, con cabeza o sin ella, en la orden especifica cuerpo, y el deber es el deber…
—¡A mà no se me acerque! —dijo la figura, echándose hacia atrás.