La isla del doctor Moreau
La isla del doctor Moreau Por fin me detuve para tomar aliento.
—Escúcheme un momento —dijo Moreau con voz firme— y luego diga todo lo que quiera.
—De acuerdo —respondÃ.
—¡LatÃn, Prendick! ¡Mal latÃn! ¡LatÃn de colegial! Pero intente comprenderlo. Hi non sunt homines, sunt animalia qui nos habemus[6]… viviseccionado. Un proceso de transformación en seres humanos. Venga a la orilla y se lo explicaré.
—¡Bonita historia! —dije, riéndome—. Hablan, construyen casas y cocinan. Luego fueron hombres. Es probable que me acerque a la orilla.
—Un poco más lejos de donde se encuentra ahora, el agua es profunda y está llena de tiburones.
—Eso es lo que quiero —respond×. Algo súbito y rápido.
—Espere un momento —dijo. Se sacó un objeto brillante del bolsillo y lo dejó caer a sus pies—. Es un revólver cargado. Montgomery hará lo mismo con el suyo. Ahora subiremos por la playa hasta donde usted diga. Cuando estemos lejos, venga y recoja los revólveres.
—¡No lo haré! Tiene otro revólver.