La isla del doctor Moreau
La isla del doctor Moreau —Sin duda, ya habrá visto esto antes. Duele menos que un pinchazo de alfiler. ¿Pero qué demuestra? La capacidad de sentir dolor no le es necesaria al músculo, y por lo tanto no existe; sólo se necesita hasta cierto punto en la piel, y sólo determinadas zonas del muslo son capaces de percibir el dolor. El dolor no es más que un consejero médico que nos informa y estimula. No toda la materia viva es capaz de sentir dolor, ni todo nervio, ni siquiera todos los nervios sensoriales. No hay el menor atisbo de dolor, de auténtico dolor, en las sensaciones del nervio óptico. Cuando el nervio óptico es herido, lo único que ve son destellos de luz, del mismo modo que una enfermedad del nervio auditivo no produce más que un ligero zumbido en los oÃdos. Las plantas no sienten dolor; los animales inferiores, animales como la estrella de mar o el cangrejo de rÃo, es posible que no sientan dolor. Sin embargo, los hombres, cuanto más inteligentes son, más velan por su propio bienestar y tanto menos necesitan ese estÃmulo que los preserva del peligro. Jamás he oÃdo hablar de algo inútil que, antes o después, la evolución no haya desterrado de la existencia. ¿Y usted? Y el dolor no es necesario.