La isla del doctor Moreau
La isla del doctor Moreau —Lo mató, sí. Y mató también a otras criaturas que consiguió atrapar. Lo perseguimos durante dos días. Se nos escapó por accidente. Yo no tenía la menor intención de dejarlo en libertad. No estaba terminado. No era más que un experimento. Era una cosa sin brazos ni piernas, de rostro horrible, que se arrastraba por el suelo como una serpiente. Tenía muchísima fuerza y estaba enfurecido por el dolor. Se desplazaba girando sobre sí mismo, como una marsopa. Permaneció varios días escondido en la selva, haciendo daño a todo el que se cruzaba en su camino, hasta que lo encontramos. Entonces se dirigió hacia el norte de la isla y el grupo se dividió para cercarlo. Montgomery insistió en venir conmigo. Montgomery llevaba un rifle y, cuando lo encontramos, disparó contra él… Después de aquello me ceñí al ideal humano, salvo en asuntos de poca monta.
Se quedó en silencio. Yo lo miraba sin decir nada.