La isla del doctor Moreau
La isla del doctor Moreau Sin embargo, me complació poner fin a aquella discusión que estaba a punto de convertirse en pelea, aun a riesgo de granjearme la enemistad del capitán borracho. No creo haber oÃdo jamás tal sarta de groserÃas en boca de un hombre, y eso que he frecuentado la amistad de personajes bastante excéntricos. HabÃa en todo ello algo que se me hacÃa intolerable, aunque soy hombre de buen carácter. Pero, a decir verdad, en el momento de ordenar al capitán que se callase, olvidé que no era más que un insignificante ser humano, privado de recursos y sin haber pagado por mi pasaje, un mero accidente a merced de la generosidad (o el interés especulativo) del barco. El capitán me lo recordó enérgicamente. No obstante, habÃa evitado una pelea.