La Isla del Dr. Moreau
La Isla del Dr. Moreau Descansando de vez en cuando y ayudados por los siete Salvajes –pues pesaba bastante– lo llevamos hasta el recinto. Empezaba a oscurecer. En dos ocasiones oÃmos a nuestro paso los aullidos de las criaturas invisibles de la selva. El Perezoso apareció un momento, nos miró y desapareció de nuevo. Pero no volvimos a ser atacados. A las puertas del recinto, la comitiva de Monstruos nos abandonó. M'ling también se fue con ellos. Nos encerramos, sacamos al patio interior el cuerpo mutilado de Moreau y lo depositamos sobre un montón de leña.
Luego entramos en el laboratorio y acabamos con todo bicho viviente.