La máquina del tiempo
La máquina del tiempo —Hay muchos taxis en la estación —dijo el Psicólogo.
—Es una cosa curiosÃsima —dijo el Doctor—, pero no sé realmente a qué género pertenecen estas flores. ¿Puedo llevármelas?
El Viajero a través del Tiempo titubeó. Y luego de pronto:
—¡De ningún modo! —contestó.
—¿Dónde las ha encontrado usted en realidad? —preguntó el Doctor.
El Viajero a través del Tiempo se llevó la mano a la cabeza. Habló como quien intenta mantener asida una idea que se le escapa.
—Me las metió en el bolsillo Weena, cuando viajé a través del tiempo.
Miró desconcertado a su alrededor.