La máquina del tiempo
La máquina del tiempo En el momento de nacer, su padre, Joseph, y su madre, Sara, eran propietarios de una reducida tienda de objetos de porcelana y otras variedades de menaje doméstico. No era un buen negocio, y el nacimiento de H. G. Wells, tercer hijo varón del matrimonio, aumentó las preocupaciones en la familia. Los padres, que se habÃan conocido siendo sirvientes, él jardinero y ella doncella, en una mansión noble de la comarca, y que a base de ahorros y esfuerzos habÃan logrado montar aquel negocio, se vieron en la necesidad de encontrar nuevas fuentes de ingresos para sacar adelante a la familia, y asà ella vuelve a tomar su antiguo empleo y el padre aporta nuevas entradas monetarias gracias a su habilidad como jugador de cricket, deporte tradicional inglés semejante al béisbol.
Aun cuando el propio H. G. Wells nos dice que la influencia de su padre, aficionado a la lectura, resultó más decisiva para su futura vida que el papel de su madre, sus biógrafos están de acuerdo en entender que el peso familiar descansaba en la figura materna y que será ella quien intente trazar el destino de sus hijos. Con la intención de hacerles subir un peldaño en la rÃgida escala social de su tiempo, decide prepararlos para que entren el dÃa de mañana como dependientes de comercio u oficinistas, en cuyos modales y vestimenta, levita negra y alto cuello blanco, veÃa una divisa de honorabilidad y rango superior.