La máquina del tiempo
La máquina del tiempo La calma de la noche se extendÃa sobre el Mundo cuando salà del gran vestÃbulo y la escena estaba iluminada por el cálido resplandor del Sol poniente. Al principio las cosas aparecÃan muy confusas. Todo era completamente distinto del Mundo que yo conocÃa; hasta las flores. El enorme edificio que acababa de abandonar estaba situado sobre la ladera de un valle por el que corrÃa un ancho rÃo; pero el Támesis [9] habÃa sido desviado, a una milla aproximadamente de su actual posición. Decidà subir a la cumbre de una colina, a una milla y media poco más o menos de allÃ, desde donde podrÃa tener una amplia vista de este nuestro planeta en el año de gracia 802.701. Pues ésta era, como deberÃa haberlo explicado, la fecha que los pequeños cuadrantes de mi máquina señalaban.