Tono-Bungay
Tono-Bungay Acabo de revisar lo que he escrito y me pregunto si, después de todo, el resultado coincide exactamente con lo que pretendÃa hacer en este libro. Me doy cuenta de haber dado la impresión de que lo que quiero hacer es simplemente un batiburrillo de anécdotas y experiencias, con mi tÃo nadando en medio de todo ello como cebo principal. Con la pluma ya preparada para seguir escribiendo, me doy cuenta de la enorme masa en fermentación de cosas que he aprendido y emociones que he experimentado y teorÃas que me he formado y con las que voy a tener que enfrentarme, y cómo, en un cierto sentido, mi libro va a verse condenado desde su mismo inicio. Supongo que lo que realmente estoy intentando transmitir no es ni más ni menos que la Vida… tal como un hombre se la ha ido encontrando. Deseo explicarme a mà mismo y explicar mi impresión de las cosas como un todo, contar lo que más intensamente he sentido del conjunto de las leyes, tradiciones, costumbres e ideas que llamamos sociedad, y cómo nosotros, pobres individuos, somos arrastrados y atraÃdos y varados por entre esos ventosos y sorprendentes bajÃos y canales. Supongo que he alcanzado una época de la vida en la cual las cosas empiezan a tomar formas que tienen un aire de realidad, y ya no son material para sueños, sino interesantes en sà mismas. He alcanzado el criticismo, la edad de escribir una novela, y aquà estoy escribiendo la mÃa —mi única novela—, sin la disciplina necesaria para refrenarme y omitir, que supongo adquieren los novelistas de oficio.