Tono-Bungay
Tono-Bungay 6
Finalmente acudà a la dirección que me habÃa dado mi tÃo en Gower Street, y encontré a mi tÃa Susan aguardándole para tomar el té.
Apenas entrar en la habitación aprecié el cambio en su aspecto que el logro del Tono-Bungay habÃa hecho, casi tan vÃvidamente como cuando vi la nueva chistera de mi tÃo. Los muebles de la habitación me parecieron casi majestuosos. Las sillas y el sofá estaban tapizados con calicó, lo cual les daba un suave y remoto aroma a Bladesover; la repisa de la chimenea, las cornisas, el candelabro colgante de gas, eran más grandes y finos que todo a lo que yo estaba acostumbrado en Londres. Y fui introducido por una auténtica doncella con una auténtica cofia con lazos y grandes cantidades de pelo rojizo. Mi tÃa también tenÃa un aspecto más vivo y saludable, vestida con un traje de té estampado en azul con lazos que me pareció la quintaesencia de la moda. Estaba sentada en una silla junto a la ventana abierta, con un montón bastante grande de libros de amarillentas cubiertas sobre una mesilla auxiliar a su lado. Ante la enorme chimenea empapelada habÃa una mesilla para pasteles con tres niveles que mostraba todo un surtido de pastas, y en la gran mesa central, una bandeja con todo el servicio de té excepto la tetera. La alfombra era gruesa, y el tono aventurero se lo daban unas cuantas esterillas de piel curtida de oveja.