Tono-Bungay
Tono-Bungay —Lo que me gusta de todo eso, Ponderevo, es su poesÃa… Por eso debemos recurrir al atractivo de los animales. Ningún animal podrÃa manejar nunca una fábrica como esta. ¡Piensa…! Uno piensa en el castor, por supuesto. Es muy posible que pueda embotellar cosas, pero ¿podrÃa taparlas y pegar las etiquetas? El castor es un animal estúpido, lo admito, él y los de su clase, pero después de todo hay como una protección en torno suyo, una especie de estúpida utilidad. Impide que las cosas lleguen hasta él. Y no es tan solo tu poesÃa. Es también la poesÃa del cliente. El poeta respondiendo al poeta… Alma a alma. Salud, Fuerza y Belleza…, en una botella… ¡El filtro mágico! Como un cuento de hadas…
»¡Piensa en la gente a la que van tus disparatadas botellas! (Las llamo disparatadas, Ponderevo, sin ánimo de ensalzarlas —dijo en un paréntesis).