Tono-Bungay
Tono-Bungay Ya he contado cómo me compré una chistera y un traje nuevo para complacerla aquel domingo —ante la burla de mis compañeros de estudios que se cruzaron conmigo por casualidad—, y cómo nos comprometimos. Pero este fue solo el principio de nuestras diferencias. Para ella, eso significaba el principio de un pequeño secreto no desagradable, un uso ocasional de caricias verbales, quizá incluso algún beso. Era algo que podÃa proseguir indefinidamente, sin interferir en ninguna forma con sus turnos de trabajo con Smithie. Para mà era un empeño a unirnos de la forma más Ãntima en cuerpo y alma tan pronto como pudiéramos…