Tono-Bungay
Tono-Bungay Pero estoy hablando de cosas que no puedo esperar que el lector comprenda, debido a que yo mismo las comprendo a medias. Hay algo que da sentido a las cosas para mÃ, un atardecer, un estado de ánimo, el aire de las alturas, algo en la forma y el color de Marion, algo que descubrà y perdà en las pinturas de Mantegna, algo en las lÃneas de esos barcos que construyo. (¡Tienen que ver ustedes el X2, mi último y mejor!).
No puedo explicarlo, simplemente lo percibo. Quizá todo se reduzca a eso, a que soy un sinvergüenza duro y moralmente limitado con una mente más allá de mis merecimientos. Naturalmente, me resisto a contemplarlo como la solución definitiva. De todos modos, tuve una sensación de inexorable necesidad, de miseria e insuficiencia, que era insoportable, y por un tiempo esa dedicación a la ingenierÃa aeronáutica la alivió…
Al final de esta crisis particular de la cual hablo con tanta torpeza, idealicé la ciencia. Decidà que la salvación de mi vida residÃa en el poder y el conocimiento, que aquel era el secreto que llenarÃa mi necesidad; que podÃa dedicarme a aquellas cosas. Emergà finalmente como un hombre que ha estado conduciendo en la oscuridad, aferrándose a una nueva resolución en busca de la cual habÃa estado tanteando desesperadamente y durante mucho tiempo.