Tono-Bungay
Tono-Bungay 6
Vuelve a mí también, entre esos recuerdos de Hardingham, una impresión de un lloviznante día de noviembre, y cómo contemplé a través de las ventanas una manifestación de los desempleados de Londres.
Era como mirar hacia el fondo de un pozo a un mundo inferior momentáneamente revelado. Unos cuantos miles de necesitados e improductivos hombres se habían reunido para arrastrar su tímida miseria por el West End con una llamada que era también, a su manera, una débil e insustancial amenaza: «Lo que necesitamos es Trabajo, no Caridad».