Tono-Bungay
Tono-Bungay Y entre toda esta maraña de recuerdos aparece la figura de Carnaby, surgiendo lentamente desde el fondo hasta adquirir una posición de importancia, como una influencia, como un hilo predominante en las redes que nos mantienen aparte, como un rival. ¿Cuáles fueron las fuerzas que la apartaban de mí cuando tan claramente había manifestado que me amaba? ¿Pensaba casarse con él? ¿Había invadido yo algún esquema planeado desde hacía mucho tiempo? Resultaba evidente que yo no le caía bien, que en alguna medida había alterado su mundo. Ella volvió a Bedley Corner, y durante algunas semanas estuvo rehuyéndome, y ni una vez pudimos hablar con ella a solas. Cuando venía a mis cobertizos, Carnaby iba siempre con ella, celosamente observador. (¿Por qué diablos no podía enviarle ella a que se ocupara de sus propios asuntos?). Los días fueron pasando, mientras mi ira se acumulaba.