Tono-Bungay
Tono-Bungay —¿Cuáles son las dificultades? —grité—. ¡No hay ninguna dificultad que yo no pueda superar por ti! ¿Cree tu gente que no soy un igual para ti? ¿Quién dice eso? ¡Querida, dime que consiga un tÃtulo! ¡Lo haré en cinco años!
»Aquà me tienes, un hombre adulto, ante ti. Deseo algo por lo que luchar. ¡Déjame luchar por ti!
»Soy rico sin desearlo. Déjame desearlo, dame una excusa honorable para ello, ¡y pondré toda esa podrida y vieja conejera de Inglaterra a tus pies!
Dije muchas cosas como estas. Las escribo ahora con todo su resonante orgullo de base. Dije todas estas vacÃas y estúpidas cosas, y forman parte de mÃ. ¿Por qué deberÃa seguir refrenando el orgullo y avergonzarme de ellas? Le grité.
Pasé de esa megalomanÃa a las más mezquinas acusaciones.
—¿Crees que Carnaby es un hombre mejor que yo? —dije.
—¡No! —exclamó, rompiendo a hablar—. ¡No!