Tono-Bungay
Tono-Bungay Su pose era triunfal.
—Sà —dije—, todo esto está muy bien. Pero no puedo evitar pensar qué hubiera ocurrido si no llegamos a saber por accidente lo del Filamento Perfecto Capern. Porque ya sabe que se trató de un accidente…, el que yo me enterara de ello.
Arrugó su nariz en una expresión de impaciente desagrado ante mi poca razonabilidad.
—Y después de todo, la reunión es en junio, ¡y usted aún no ha empezado a recoger el quap! A fin de cuentas, aún tenemos que cargar nuestras armas…
—Empiezan el jueves.
—¿Tienen el bergantÃn?
—Tienen un bergantÃn.
—¡Gordon-Nasmyth! —dudé.
—Seguro como un Banco —dijo—. Cuanto más veo de ese hombre, más me gusta. Lo único que desearÃa serÃa poder disponer de un vapor en vez de un barco de vela…
—Y —prosegu× parece olvidar usted que acostumbraba a desaparecer de tanto en tanto sin dar explicaciones. Este asunto del canadio y del Filamento Capern parece que le ha hecho precipitarse. Después de todo…, se trata de un robo, y en cierto modo de una violación internacional. Tienen dos cañoneras en la costa.
Me puse en pie y me dirigà a la ventana, y me quedé contemplando la niebla.