Tono-Bungay
Tono-Bungay 2
Mientras escribía el último capítulo de este libro, me he visto muy ocupado con los asuntos de un nuevo destructor que hemos completado. Ha sido una alternancia de ocupaciones extrañamente complementaria. Hace unas tres semanas más o menos esta novela tuvo que ser puesta de lado a fin de poder dedicar todo mi tiempo, día y noche, al ultimado y montaje de los motores. El último jueves el X2, pues así es como lo llamamos, quedó terminado, y lo conduje Támesis abajo y fuimos hasta las proximidades de Texel en una prueba de velocidad.
Es curioso como a veces las impresiones de uno se funden y avanzan juntas en una especie de unidad y se convierten en un continuo con cosas que hasta la fecha han sido completamente extrañas y remotas. Aquella carrera río abajo se conectó misteriosamente con este libro. Mientras avanzábamos Támesis abajo me pareció que de una forma nueva y paralela estaba pasando revista a toda Inglaterra. La vi entonces como he deseado que la vieran mis lectores. Se me ocurrió lentamente mientras seguía mi camino a través del Pool; se me presentó tan clara como si estuviera soñando de nuevo en la noche sobre el mar del Norte…