La piedra de toque

La piedra de toque

—Bastante, diría yo.

La mano de Glennard seguía en el tirador.

—¿Cuánto?… Usted entiende de estas cosas.

—Bueno, tendría que ver las cartas, pero diría… a ver… si tiene suficientes para llenar un libro, son legibles y el libro sale en el momento oportuno… pongamos diez mil al contado del editor y posiblemente uno o dos mil más en derechos de autor. Y si logra que los editores pujen entre sí aún puede sacarle más dinero, pero claro, estoy hablando a ciegas.

—Claro —dijo Glennard atacado de un vértigo repentino. La mano había resbalado del pomo y él miraba fijamente al suelo, a las exóticas espirales de la alfombra persa que tenía bajo los pies.

—Tendría que ver las cartas —repitió Flamel.

—Por supuesto… tendría que verlas… —murmuró Glennard; y sin darse la vuelta, le lanzó un «adiós» inarticulado por encima del hombro.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker