La piedra de toque

La piedra de toque

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo VII

Capítulo VII

Algo lo despertó de golpe y, al levantar la vista, se encontró con su esposa. Le sostuvo la mirada en silencio hasta que ella titubeó.

—¿Estás enfermo?

Las palabras le hicieron volver en sí.

—¿Enfermo? Claro que no. Me han dicho que habías salido y me había subido.

Los libros estaban encima de la mesa, entre ambos. Se preguntó cuándo los vería. Ella permaneció tímidamente en el umbral, como dejando la explicación en sus manos. No era el tipo de mujer del que se esperaría que presentara sus excusas creando algún tipo de polémica.

—¿Dónde has estado? —preguntó Glennard, adelantándose para impedir que viera los libros.

—He ido a casa de los Dresham a tomar el té.

—No sé qué es lo que ves en esa gente —le dijo, encogiéndose de hombros; y luego añadió, sin poder controlarse—: Me imagino que Flamel estaría allí, ¿no?

—No, se marchó en el barco esta mañana.

Aquella respuesta que obstruía la fuga natural de su enfado dejó momentáneamente a Glennard sin recursos, salvo el de acudir con impaciencia hasta la ventana. Al seguirlo, los ojos de Alexa repararon en los libros.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker