Santuario
Santuario —¿PodrÃan haber estado casados?
—Los tribunales no lo consideraron asÃ.
—¿Pudieron equivocarse los tribunales?
Él empezó a moverse de nuevo, hasta dejarse caer sobre otra silla.
—¡Por Dios, Kate! Le dimos todas las oportunidades del mundo para que probara sus argumentos. ¿Por qué no lo hizo? No sabes lo que estás diciendo. A las jóvenes como tú se os mantiene al margen de estas cosas. ¡Claro! Cada vez que muere un hombre como Arthur aparecen mujeres de ese tipo. ¡Ya lo creo! Hay abogados que viven de estos asuntos. Pregúntale a tu padre. Obviamente, esa mujer esperaba que le diésemos dinero a cambio de que se fuese.
—Pero ¿si no quiso aceptar tu dinero?
—Esperaba que le entregásemos una gran suma. Para abandonar el caso, quiero decir. Cuando descubrió que Ãbamos a luchar, comprendió que el juego se habÃa acabado. Imagino que se trataba de su última partida, y estaba desesperada. No sabemos cuántas veces pudo haber hecho lo mismo antes. Esas mujeres siempre están intentando hacer dinero a costa de los herederos de cualquier hombre que… Que haya andado con ellas.