Santuario

Santuario

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Mi querida niña —dijo en un tono de tierna confianza—, si te he malinterpretado, ¿no deberías aclararme las cosas? Me has preguntado hace un instante si Denis me había explicado tus motivos para este extraño aplazamiento. Él me dio una razón, pero no me parece suficiente para justificar tu conducta. Si hay alguna otra, y te conozco lo bastante bien como para estar segura de que así es, ¿no vas a confiar en mí? Si mi muchacho ha sido tan incorrecto como para incomodarte, ¿no le darás a su madre la ocasión de abogar por su causa? Recuerda que no debe condenarse a nadie sin darle antes la posibilidad de hablar. Como madre de Denis, tengo derecho a saber tus motivos.

—¿Mis motivos? ¿Mis motivos? —balbuceó Kate, jadeando agotada por aquel enfrentamiento. ¡Si la señora Peyton pudiera liberarla de todo aquello!—. Si tiene derecho a saber de qué se trata, ¿por qué no se lo dice él? —exclamó.

La señora Peyton se levantó, estremecida.

—Iré a casa y se lo preguntaré —dijo—. Le diré que tiene tu permiso para hablar.

Entonces se encaminó hacia la puerta con la prisa alterada de una persona poco acostumbrada a tener que tomar medidas contundentes. Pero Kate se situó delante de ella.

—No, no. ¡No le pregunte! ¡Le ruego que no le pregunte nada! —gritó.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker