Canto a mi mismo
Canto a mi mismo Tal vez estás en él sin saberlo, desde que naciste,
acaso lo encuentres de improviso en la tierra o en el mar.
Echate el hato al hombro,
yo cargaré con el mÃo… vámonos.
Ciudades magnÃficas y naciones libres hallaremos en nuestra ruta.
Si te cansas, dame tu carga y apóyate en mi hombro.
Más tarde harás tú lo mismo por mÃ…
Porque una vez que partamos, ya no podremos detenernos.
Hoy, antes del alba, subà a la colina, miré los cielos apretados de luminarias
y le dije a mi espÃritu: Cuando conozcamos todos estos mundos y el placer y la sabidurÃa de todas las cosas que contienen ¿estaremos ya tranquilos y satisfechos?
Y mi espÃritu me dijo:
No, ganaremos esas alturas sólo para continuar adelante.
Tú también me haces preguntas y yo te escucho.
Y te digo que no tengo respuesta,
que la respuesta has de encontrarla tú solo.
Siéntate un momento, hijo mÃo.
Aquà tienes pan, come,