Canto a mi mismo
Canto a mi mismo Dios está allà esperando… esperándome hasta que llegue perfectamente vestido.
El Gran Camarada,
el Amante verdadero que yo busco
esta allÃ… ¡esperándome!
Lo mejor del tiempo y del espacio es mÃo,
del tiempo y del espacio que nunca se han medido,
del tiempo y del espacio que nadie medirá.
Marcho por un camino perpetuo. (Escuchadme todos).
Mis señas son un capote de lluvia,
zapatos recios y un báculo que he cortado en el bosque.
Ningún amigo mÃo se sentará en mi silla.
Yo no tengo silla, ni iglesia, ni filosofÃa;
yo no conduzco a los hombres
ni al casino
ni a la biblioteca
ni a la Bolsa…
Los llevo hacia aquellas cumbres altas.
Mi mano izquierda te tomará por la cintura,
con la derecha te mostraré paisajes del continente y del camino abierto.
Nadie, ni yo, ni nadie, puede andar este camino por ti,
tú mismo has de recorrerlo.
No está lejos, está a tu alcance.
